Desierto (Mateo 4,1-11)

Pascua

Desierto (Mateo 4,1-11)

En el desierto donde las piedras queman
y el silencio se traga las palabras
va descubriendo el hombre su misterio
aquello que le estorba y lo que falta.

Ciertamente nos sobran las maletas
cargadas de recuerdos y de plata
y vemos que nos faltan los hermanos
que por ahí mendigan las migajas.

Carencias de lo humano, no ser rectos
al poner por delante las falacias;
hay que lavar, limpiar con fuego el ser
que se postra tullido en una farsa.

Luz en la noche, grito en el camino,
espíritu de Dios en vigilancia
arranca estas costras fraudulentas
para ser bautizados en tu gracia.

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