Las cosas humildes

Pascua

Las cosas humildes

A la gente humilde que camina
con sudor por la senda de la vida
no le pongas piedras en los pies,
ni le arrojes sal en sus heridas.

No le niegues el pan a los pequeños
alegando subida de la harina;
tal vez no oigas su llanto por las noches
pero el día no traerá su bienvenida.

El vaso de agua limpia que regalas
o el asado, el saludo o la caricia
a uno de estos hermanos más humildes
es Dios quien lo recibe y gratifica.

Señor Jesús, que te hemos encontrado
dejando tu palabra en las esquinas
para que el mundo encuentre su existencia,
que tu luz ilumine nuestra vista.

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en la web. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies