Apertura Año Jubilar: «El Jubileo es un abrazo de la Misericordia de Dios»

Apertura Año Jubilar: «El Jubileo es un abrazo de la Misericordia de Dios»

A las 17.50 h, después de que el Obispo llamara como establece el ritual, golpeando tres veces con el báculo, se abría la Puerta Santa de la Catedral María Inmaculada, Madre de la Iglesia. La puerta de Pentecostés, que da acceso a la nave lateral de la epístola,  durante los próximos doce meses será atravesada por todas aquellas personas que peregrinen a la Cocatedral de Vitoria, para participar de este Año Jubilar Mariano, que se acaba de inaugurar.

El solemne acto de inicio de este Año Santo comenzaba las cinco y media de la tarde en la Iglesia de San Antonio (Convento de la Inmaculada), de las Hermanas Clarisas, en la Plaza de General Loma. En su interior el Obispo de Vitoria, Monseñor Juan Carlos Elizalde ha leído el Decreto de la Penitenciaria Apostólica de Su Santidad en que se explica, entre otras cosas, el modo de poder participar y obtener las gracias singulares propias de un año jubilar.

De allí ha salido la numerosa procesión, que por la calle Prado ha llegado peregrinando a los pies de la Catedral María Inmaculada. En el pórtico, lleno de fieles que esperaban la llegada de la procesión, se ha leído el Salmo 23 «Esta es la generación que busca al Señor, que busca tu rostro, Dios de Jacob». El Obispo se ha acercado a la puerta y ha llamado tres veces con el báculo. La Puerta Santa se ha abierto y el Obispo, tomando el Evangeliario lo ha mostrado hacia el exterior y también al interior de la Catedral . Posteriormente la procesión, encabezada por Monseñor Elizalde  —a quien acompañan en esta celebración el Arzobispo de Burgos, Monseñor Fidel Herráez, y el Obispo de Bilbao, Monseñor Mario Iceta— ha entrado en la Catedral, donde a las seis de la tarde ha comenzado la Misa Pontifical.

Durante la homilía el Obispo de Vitoria ha destacado el significado de la peregrinación en este Año Santo, como una peregrinación hacia el corazón de Dios: «El Señor quiere acoger a todos sus hijos en su casa, que es su corazón. A todos, sin excepción, en todas las situaciones y circunstancias, aún las más oscuras y terribles (…) El jubileo es un abrazo de la misericordia de Dios». Es además, un Año Jubilar Mariano, dedicado a María: «En la Iglesia hay Madre, María Inmaculada, Madre de la Iglesia», ha dicho el Obispo, en referencia a la advocación de la Catedral. este año tendrá también un marcado carácter vocacional :»En este Jubileo Mariano tomamos conciencia de cómo va nuestra misión, nuestra vida y nuestra vocación. Es un momento privilegiado para tomar decisiones valientes y lúcidas». Coincide, además que la Diócesis de Vitoria celebra en la solemnidad de la Inmaculada, el Día del Seminario. A los jóvenes se ha dirigido Monseñor Elizalde especialmente, invitándoles a escuchar la llamada del Señor al sacerdocio.Para finalizar la homilía, D. Juan Carlos ha indicado tres rasgos que son la medida del crecimiento cristiano, finalidad  principal del Año Jubilar Mariano: el agradecimiento, la disponibilidad y la caridad (enlace a Homilía completa).

Tras la comunión el Arzobispo de Burgos, D. Fidel Herráez y el Obispo de Bilbao, D. Mario Iceta, han dirigido unas palabras a los fieles, invitados por el Obispo de Vitoria. D. Mario Iceta ha indicado como la imagen de la Inmaculada que preside el presbiterio tiene una mano abierta y la otra en el corazón: «la mano abierta para acogernos y llevarnos al corazón», imagen de una Iglesia más evangelizadora y samaritana. Por su parte, D. Fidel Herráez ha dedicado tres palabras: gracias a Dios y a quienes hicieron posible hace 50 años que este templo comenzase su andadura; enhorabuena, porque la Catedral se abrió a la protección de nuestra Madre; y adelante, para proseguir acogiendo y anunciando la Buena Noticia de Jesucristo.

El Vicario General, D. Carlos García Llata ha leído el Decreto de la Bendición Papal con indulgencia plenaria , que el Obispo ha  impartido al finalizar la eucaristía. Esta bendición también la impartirá en las Solemnidades de la Virgen María y en la eucaristía de cierre del Año Jubilar el 8 de diciembre de 2019 .

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en la web. Si continúas navegando, entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies